Es sabido que por mucho que alguien trabaje, no tendrá fortuna a menos que, además, lo acompañe la buena suerte. Si usted cree que la prosperidad le esquiva, comience a incubarla dentro de un frasco mágico.Proceda así:
Llene un envase de cristal transparente y forma rectangular, con 29 monedas doradas y un cristal de cuarzo. Luego, agregue aceite de oliva y ciérrelo herméticamente. Por fuera colóquele una etiqueta con su nombre completo. Asegúrese de que nadie vea el frasco y, mucho menos, que lo toque.
Exponga el recipiente al sol, por lo menos una vez a la semana, durante la cual, irá girándolo cada día un poco de izquierda a derecha. Pasado un mes, entiérrelo y prepárese para recibir los beneficios. Cuando su deseo se cumpla, cambie la etiqueta por otra que lleve el nombre de algún amigo.
