Las discusiones dentro del seno de la familia son un mal común en la sociedad. Por habitual que resulte, siempre es doloroso discutir con alguien cercano. Este sencillo ritual permite suavizar el ambiente dentro del hogar y evitar las discusiones con quienes nos rodean. Su práctica debería ir acompañada de una buena disposición y de una mente abierta a las necesidades y deseos de aquellos con los que no queremos pelear. Una buena dosis de comprensión, de empatía podrá hacer milagros. Hablar claro y de forma abierta y tolerante suele ser el mejor remedio para la mayor parte de las disputas.
Objetos necesarios
* Una rama de Jazmín
* Un vaso de agua salada.
En el caso de que no se pueda conseguir la rama de Jazmín, está podrá se reemplazada por incienso de fabricado con esta planta, ya sea en forma de cono o de varilla. En este caso, se deberán quemar siete piezas y juntar sus cenizas como se explica en el ritual.
Ritual
* En el salón o en la habitación principal de la casa, quemar el jazmín.
* Recoger cuidadosamente las cenizas.
* Dejar las cenizas en el vaso de agua.
* Volcar el vaso en el suelo.
* Limpiar el suelo con un trapo, sin ningún detergente ni jabón.
* Recitar una oración
El Jazmín es símbolo de armonía y pureza en las relaciones, es lo que arde cuando discutimos. Simbólicamente lo quemamos para ilustrar el conflicto dentro de la familia, para ejemplificar cómo, mediante un debate en el cual no haya insultos ni descalificaciones, es posible expresar enfado sin que éste cause daño. Así como el jazmín se quema dejando un agradable aroma, también podemos quemar nuestra ira.
El agua salada disuelve los resultados de este problema, rencores palabras no dichas y furia acumulada. Al limpiar el suelo, con el conflicto disuelto, estableceremos una nueva base para construir una relación familiar en la que reine la armonía y en la que no se produzcan desagradables altercados.
Oración
Debemos pronunciar esta oración en voz alta mientras limpiamos el suelo, para cerrar con ella todas los símbolos que hemos utilizado para el ritual:
Cualquier casa se construye desde el suelo
La nuestra se derrumba por el techo.
Construyamos un nuevo suelo
Para que pueda sostenernos
A nosotros y a nuestro techo.