Para desprenderse de las malas vibraciones que podamos acomular, nada mejor que una fórmula casera muy sencilla de hacer. En un sobre, de los que se utilizan para las cartas, pon siete alfileres y un puñado de sal gruesa, ciérralo y colócalo debajo de tu cama por espacio de siete días.Cuando haya transcurrido la semana, abre el sobre y con unas pinzas, saca los alfileres y tíralos al cubo de la basura. Saca también la sal y métela en un bote de cristal. Ciérralo y rodea el bote con siete vueltas de hilo de cobre (puede utilizar los que tienen los cables elétricos) y guarda en un sitio seguro.
Esta receta la puedes preparar cualquier día y a cualqueir día y a cualqueir hora. Los resultados no se harán esperar, ya que la sal actúa como un imán absorbiendo las energías negativas.




