Cuando llega el equienoccio, las brujas centran su energía en el balance cambiante de una estación que se fusiona con la siguiente.Dirigimos nuestra atención a nuestro alrededor, trabajamos nuestra magia para satisfacer las necesidades de nuestro hogar, la supervivencia y el espíritu. Honramos el cambio de estación y todo lo que le acompaña: jardines que necesitan cuidado, proyectos que precisan un comienzo o un final, y acontecimientos de la vida que son inminentes o recientes.Todas estas necesidades externas nos pueden consumir.En medio de todo esto, a vecer en medio de todo esto olvidamos que para sintonizar el ritmo inexorable de la Tierra, tambien debemos cuidar de nosotros mismos.El equinoccio nos da un momento se reequilibrio como si fuera una oportunidad para adentrarnos y descubrir nuestro propio interior.
Como se dijo en "El encargo de la Diosa":
"Y vosotros que me buscáis, sabed que vuestro deseo y busqueda no serán satisfechos a menos que conozcaís el misterio: que si aquello que buscáis no lo encontráis en vuestro interior, jamas lo encontraréis fuera."
Estos tiempos de control y equilibrio también son momentos para centrar la atención en ti misma, para examinar no sólo tu trayectoria, sino en que punto te encuentras ¿ Estas san@ ? ¿Eres honest@ contigo mism@? Cuando tus trayectorias interiores estén claras podremos conectar con lo divino, será mucho mejor.Tomarte el tiempo para considerar tu condición interna, te fortalece y equilibria tu vida interior y exterior. Al saber lo que hay dentro de nosotros mismos entendemos lo que se debe comenzar y lo qeu se debe acabar.
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