En todo el mundo existe la creencia en el poder del Mal de Ojo, que consiste en que el enemigo que desee mal a otra persona verá cumplidos sus deseos por las Fuerzas del Mal a menos que se induzca a espíritus benéficos a actuar contra aquéllas. Se cree, en la mayoría de los casos, que la envidia es la causante de que se produzca el Mal de Ojo, razón por la que se considera "de mal agüero" alabar a un niño o criatura joven en público, no sea que alguien o algo, al escuchar la alabanza, tenga envidia y, en consecuencia, desee algún mal a la criatura."Tanto el Oriente como en le sur de Europa, el uso de amuletos o amuletos es para ahuyentar la mala suerte en vez de para atraer la buena".
En la isla de Capri, no hace muchos años, en la terraza de un hotel que durante aquella estación se veía asediada por sonrientes mujeres con cestos en que portaban alfileres y broches de coral. Una de las vendedoras se dirigía con gran insistencia a una pareja de ingleses que llevaban consigo a una preciosa niña, cuyos rubios cabellos habían suscitado grandes comentarios de admiración. Los ingleses le compraron varias cosas, pero la mujer insistió en que adquiriesen un collar de coral para la niña. Al ver que la pareja se mostraba incomoda ante su insistencia la mujer extrajo de su cesto un collar de coral de que colgaba un amuleto del mismo material con forma de dedo. Se lo regaló a la niña...
Posteriormente la vendedora justificó su motivo, lo que mostró su creencia en la extendida superstición oriental de que trae mala suerte el ser alabado tan calurosamente y que, como la belleza de la niña estaba atrayendo la atención de la gente, alguien podía echarle el Mal de Ojo a menos que tuviera un amuleto de coral para evitar su influencia.
Algunos amuletos se utilizaban expresamente para alejar el poder del Mal de Ojo, para
frustrar el trabajo de las brujas y, en general, para luchar contra la Magia Negra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario