Que se diga que estas bellísimas gemas representan lágrimas constituye una antigua superstición que se remota, con mayor o menor fantasía, al hecho de que se producen con dolor, aunque este dolor provenga sólo de una ostra, difícil de imaginar que alcance un gran desarrollo.La perla estaba dedicada a Isis, considerándose de mala suerte para los casados, aunque la moda sostenga que son los adornos ideales para las muchachas jóvenes, y más de una novia haya llegado al altar luciendo un collar de perlas sobre su vestido de boda.
Como amuletos, las perlas son llevadas por los buceadores orientales para protegerse de los tiburones, machacadas y reducidas a polvo como remedio para trastornos intestinales. Entre los romanos, las mezcla de perlas pulverizadas y agua destilada constituía un remedio para la locura.
Las perlas no se relacionan con ningún cuerpo celeste, por lo que no constituyen piedra, natal de ninguna fecha, aunque traigan buena suerte a todos los nacidos bajo algún signo "húmedo".
No hay comentarios:
Publicar un comentario